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Población basura.


1. Una mañana cualquiera.

Esta mañana me desperté mirando el techo en compañía de un oso, el oso descansó en el abrigo de la dicha de una exhalación y yo me levanté para caminar entre bosques, rejas y asfalto. La lluvia fue una sutil caricia de la cual el oso jamás se enteró. A esa lluvia yo la vi caer entre la ausencia de las putas y los vagos, miré el cielo varias veces y sus nubes grises me hicieron vacilar en mi andar. De repente el suelo se abrió y emergió Satanás, yo lo salude y le dije que pronto tomaríamos el té con galletas, el me abrazó y lloró un poco sobre mi hombro, la virgen María bajó a consolarlo y después se disparó en la sien.

2. Locura leve.

Mi sedante no llega hace más de un mes, ante la tutela los cerdos llamaron al fin.
Mis amigos extraños me incendian la cabeza. Los demonios danzantes no paran de bailar.

3. Miradas tras el cristal.

Muertos sin nombre, gobiernos caducos, seres en ruinas, y flores marchitas.
Ya no hay amor alrededor, las aves vuelan hacia el sol, la podredumbre sigue allí, bajo la bota del burgués. Y a veces suele cantar.
Incendios forestales, lagunas secas, hielo en pedazos, guerras y caos.
El capital devorará lo que queda de humanidad, la máquina destripará al rebelde animal.

4. Lluvia en la ciudad.

Vas por ahí, con las penas del pasado, llorando sobre un jardín marchito. La brisa en tus mejillas cura a tus rosas negras.
Voy caminando sin pensar en nada, bailando entre sueños que enmascaran mi silencio.
Las gotas violentas irrumpen en mi indolencia.
Los perros se refugian, quizás, no lo sé; los que viven en las cloacas tienen que huir. El asfalto brilla en las noches de luna triste.

5. Otra tarde tras la ventana.

Un ave que no distingo canta tras la ventana, espero que alguien aprecie esos cantos de vez en cuando también, de lo contrario estamos silenciando al sustento de nuestro espíritu. El ave sigue cantando y yo la imagino de muchos colores; hoy, imaginar, no se sabe sí es un escape a esta cruel realidad dura y descarnada o un intento por mantener viva la llama de la existencia humana, no se sabe sí es un invento puesto en los televisores para mantener la podredumbre bajo control o un intento desesperado y torpe del amor. El ave ya dejó de cantar y solo oigo un susurro y el rugir de la máquina.

6. Baile de los muertos.

Muchos mueren de hambre y son tratados como escoria.
Fíjense bien, la escoria muere con el mundo. La vida sucumbe bajo el cielo gris.
Los ríos van al infierno entre cadáveres y mugre.
Los buitres se reparten la carroña en las guerras de sucios banqueros e industriales.

7. El rayo, el trueno.

A lo lejos irrumpen los ojos rasgados con luz propia, del viajero enamorado que desespera en silencio. Llega para acariciar a la penumbra de los árboles que duermen y para arrebatarles un suspiro a las flores de los valles que se alegran de ver la llama.
Río enamorado en el azul cielo tan basto.
Llama de canción enfurecida, de sangre que corre.
El beso que se estrella en la montaña, la luz, la prisa.
Grito que silencia a la calma, resuena, estalla.

8. El pacífico se pudre.

Caminos de basura para andar descalzo.
Niños que juegan en estanques de mierda.
El alcalde los ignora, pero  cobra su salario.
Ratas que corren en la cocina.
Ratas que corren por todas partes.
El alcalde los ignora pero cobra su salario.
Dos mil pesos diarios para sobrevivir.
Eso si se cuenta con buena suerte o no hay nada.

9. Incesante amigo.

Llora clamando una rosa roja que le alivie la tristeza; yo no hago mucho por él, más él hace mucho por él mundo. Recorre las barreras invisibles que gran medida han servido para perpetuar las guerras, en vez de ser demarcaciones de diferencias fraternas. El río recorre con sucia tristeza las incontables horas de basura y de desecho que le perjudican. Pero él es mi incesante amigo y no para de fluir hasta el océano. Yo una vez le lleve música y me volví loco por un momento, su rugido contra las rocas se apoderó de mis sentidos y puso junto a la hierba de la locura, un triste lamento en mi boca.

10. La rosa gris.

El silencio de la calma es como una flor.
El aire atraviesa la caricia de la noche.
No hay nada en mi rosa gris.
Las cuerdas vibran para esperar.
El vino se alimenta del amor.
No hay nada en mi rosa gris.
La mañana ciega al dolor en colores dorados.
Los perros van y vienen hasta morir.
No hay nada en mi rosa gris.

11. Población basura.

El sida lo inventaron en la U.S.A unas ratas con corbata, asesinas, genocidas, inhumanas, para exterminar a la población basura. Esto es población basura.
Esta canción molesta; sin dinero, sin futuro, que indigesta al oligarca y a sus putas la hice para bailar entre la suciedad. Esto es población basura.

12. No sufras sin flores.

No sabes bien en dónde estás aunque antes has estado ahí, las calles traicionan tu delirio. No sufras sin flores.
No fue un buen día talvéz, es hora de volver a casa, la noche canta un susurro. No sufras sin flores.
Tu perro murió lejos de casa, aplastado bajo una llanta, y la lluvia mojó tus días. No sufras sin flores.

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