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El foco.


1. Ahora y siempre.

Llanto en la ciudad, los cuchillos se afilan para matar, en las calles el silencio traiciona al corazón. Sin pesares en los pies caminemos rumbo a la nada, allí nos espera el castigo y el dolor. Las ventanas se abren, los perros corren en la calle, los edificios se alzan en el horizonte y todo se vuelve tan gris. Las ratas duermen en sus casas de siempre, donde el agua crece como un caudal embravecido. Las flores volverán, las flores volverán ahora y siempre.

2. Llanto del aire.

Lloran en la noche la luna y el mar. Los perros corren entre la humareda. Baile sin dolor en el frio del asfalto. Vino y caos en un mundo perdido. Ahora el cielo late sin dolor, también es un héroe de la canción. En la oscuridad rugen las sirenas que se preparan para dormir al ver la muerte. No hay razón para escapar, solo queda el silencio.

3. Perro sin ojos.

Hay un perro posado en la ventana, quiere jugar a morir en la pradera, sus patas sostienen una botella de licor con la cual golpeará a la nada. Perro sin ojos vestido para bailar, bebe en el sillón para olvidar. Mientras cae la lluvia el silencio escasea, el rencor desaparece y todo vuelve a comenzar. Perro sin ojos vestido para bailar, muere en silencio.
 
4. Río negro.

-Bailemos sin pensar-. decía un ave negra a sus amigas salvajes que reían en silencio. Un caudal muy sucio bañaba sus plumas y amenizaban la canción de muerte y dolor. Entre letras oscuras o brillo del sol, baila una rosa molesta con la lluvia. Sin mirar crece en el río una mirada callada por el dolor y el amor. Ahora todo es calma, ahora todo es silencio. Del río brota una canción sin rumbo ni estrellas.

5. Cementerio desconocido.

Los campesinos fueron abatidos por el ejército nacional, sus cuerpos fueron disfrazados para hacerlos pasar por guerrilleros; es la historia nacional, es la sangre en el cielo. Las palomas vuelan ahora, rumbo al cementerio donde las tumbas blancas aguardan a los cuerpos sin nombre… sin nombre. Vuelan también los buitres, lejos muy lejos, rumbo a su hogar después de devorar la carroña del cementerio municipal. Los cuerpos fueron arrojados… Son despojos.

6. Zapato sucio.

Vamos a reír en la fría noche, un zapato sucio besa a la hierba. Cantemos en la ciudad una alabanza a la luna, ella nos besa con su dolor y nos lleva a su amor. Hay que reír junto a la calma para no perder la cordura, la lejanía de las estrellas es ahora mi amiga fiel. Mi amiga fiel, luz de estrellas. Ciudad moribunda.

7. Nube sangrienta.

Quiero jugar con el silencio para ver como mueren las nubes, los gigantes que hay en la pradera se apresuran a matarme. Voy a volar, lejos muy lejos, a donde no haya ruido para pensar en los perros de la calle que se revuelcan en la basura. Una nube roja y sangrienta como las demás a su alrededor, cubre todo y se deshace en una lluvia marcada por la furia… La furia… La furia.

8. Estrella en el cielo.

Cantar en la noche sin pensar en el silencio de los arboles que nacen a lo lejos enamorados. Perder la cordura en el espacio de unos segundos puede ser la salvación de los perros más osados. Cantan las flores, también el cielo, en una tarde de lluvia sinuosa que recorre las curvas del valle sin mirar al río que corre. Mueren las palomas al besar a la triste canción que aparece de repente en el último rastro del sol. Vamos a reír en el cielo arrebolado donde la lluvia se hace ácida. Los pedazos del cuerpo de las nubes se dispersan en la tristeza.

9. Baile de Luna.

La calma aparece en la oscura laguna donde los patos mueren de hambre al respirar. Su canción sin nombre la llevan bajo el brazo en donde no cabe la luz de las pupilas. Sin tiempo para morir, los niños corren al cielo en donde las palomas abrazan sus suspiros. Cantando en la ciudad las ratas yacen locas por amar al río en el que se bañan a veces… a veces… a veces.

10. Laguna sórdida.

Duerme en la noche una canción sin nombre para que la iglesia cante sus pregones. Las ratas huyen hacia el mar y los perros ladran canciones al papa. No hay nada que decir, solo queda el llanto del sol. Calma en la ciudad y alaridos iracundos. Canciones sobre el amor. Canciones sobre el amor.

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